Bacterias en tu boca ¿aliadas o enemigas?

Durante la historia de la evolución, los microorganismos han estado con nosotros conviviendo de manera pacífica. Los seres humanos somos portadores de hongos, virus, parásitos y bacterias, las cuales en conjunto representan un número mayor a las mismas células de nuestro organismo. Se ha estimado que su peso total puede llegar a representar entre uno y dos kilogramos del peso total de un adulto.

Pero… ¿Quién vive ahí?

Unas 700 especies de bacterias y microorganismos diferentes habitan en nuestra boca… algunas son inofensivas pero otras pueden ser perjudiciales para la salud. Así es, tal y como lo acabas de leer la boca es el hogar de millones de bacterias que conviven a diario con nuestra rutina de higiene y alimentación.

¿Por qué tenemos bacterias en la cavidad oral?

La presencia de algunas bacterias en la cavidad oral no necesariamente representa un problema, ya que forma parte del equilibrio biológico del cuerpo humano. Las bacterias beneficiosas ayudan a controlar el crecimiento de bacterias patógenas o “malas” por así llamarles, contribuyen en la digestión de los alimentos y nos protegen de los microbios que pueden encontrarse en lo que comemos. Así mismo, nuestro hábitos alimenticios pueden contribuir al crecimiento de las bacterias en la boca. El consumo de alimentos y bebidas azucaradas, por ejemplo, favorece el crecimiento de las bacterias dañinas e impacta negativamente en la salud bucal.

Aunque muchas de ellas cumplen funciones beneficiosas, otras pueden causar caries y enfermedad de las encias si no se controlan adecuadamente.

Estas afecciones bucodentales pueden afectar a más de 3.700 millones de personas en todo el mundo, y pueden causar dolor, molestias, deformidades y en algunos casos, situaciones que pueden poner en peligro la vida de quienes las padecen. Por eso es tan importante limpiar la boca de manera regular.

El tipo de bacterias que habiten nuestra boca depende de muchos factores, dentro de los que se destacan las condiciones ambientales. Dentro de estos factores se incluyen la dieta, la higiene bucal, el pH de la saliva, el flujo salival, el uso de medicamentos, el tabaquismo e incluso el estrés. Cada uno de estos elementos puede favorecer el crecimiento de ciertas bacterias y dificultar el de otras, alterando el equilibrio microbiano.

Las consecuencias más importantes de la alteración de este equilibrio son:

Caries dental, enfermedad de las encías, pérdida de las piezas dentales y mal aliento, entre otras.

Pero esto no es todo, algunas bacterias que tenemos en la boca pueden transferirse a los vasos sanguíneos y a otras partes del cuerpo. Incluso a algunas especies se les ha relacionado con enfermedades como la diabetes, la cardiopatía, la enfermedad de Alzheimer y la depresión.

Es decir, no solo es una de las principales causas del mal aliento, sino que también pueden ser un factor de riesgo para el desarrollo de diferentes enfermedades.

Ahora ya sabes lo importante que es mantener la cavidad oral en optimas condiciones, no solo para la salud de esta, sino porque guarda una enorme relación con nuestra salud de manera general.


REFERENCIAS: